El riesgo es del despacho
Cuando un proveedor de tu cliente cae en la lista negra, el reloj de 30 días empieza a correr — y casi nunca te enteras a tiempo.
Hoy lo resuelves con hojas de cálculo y revisiones manuales. Un solo caso desatendido puede costar una deducción, una multa, o el cliente. Atalaya convierte esa vigilancia en algo continuo y automático.